HISTORIAS DE ULTRATUMBA

Historia de ultratumba la mano fantasma 


Era una noche lluviosa, hacía mucho viento fuera y mi novio y yo estábamos viendo la tele en su habitación. Él al ver que me estaba quedando dormida me dijo en voz baja:
-Tati, te estas durmiendo, vamos a apagar la tele para irnos a dormir ya…
-Vale…-le respondí yo con voz de tener sueño.

Esa misma noche tuve un sueño muy extraño, soñé que yo estaba acostada durmiendo plácidamente, tal y como lo estaba haciendo esa misma noche, en el sueño pude ver como alguien se acercaba hasta la cama donde estábamos durmiendo mi novio y yo, ese ser no lo pude distinguir muy bien, no lo recuerdo…acto seguido ese extraño ser me acariciaba la cabeza, de la manera que lo hace un padre a su hijo cuando lo ve dormir…al poder ver esto me desperté sobresaltada…
-¡¡Ahh!! – Grité.
-¡¿Pero que te pasa?! – me dijo mi novio asustado.
-Nada que tuve una pesadilla… -le respondí y después le conté lo que había soñado, pero me dijo que solo era un sueño y que no me preocupara.
Al día siguiente amanecí con muchas ojeras de no haber dormido nada la noche anterior, todo ese día transcurrió con total normalidad yo ya no me acordaba de ese terrible sueño que tuve en la noche. Esa misma tarde mi novio y yo íbamos a salir a comer algo fuera, y a mí me dieron ganas de ir al baño en el último momento.

Pasé por el pasillo a oscuras tal y como siempre lo había hecho, al llegar al baño encendí la luz para poder ver algo, y acto cerré la puerta…pero en cuanto la cerré y pasé el seguro de esta pude notar como si alguien me estuviera observando…yo no le hice ningún caso…Ya me estaba lavando las manos cuando de repente…pude sentir como alguien se me acercaba por detrás de mí…y después pude escuchar una voz terrible y terrorífica que me decía:
-Sal…de aquí…
Yo como es normal me asusté muchísimo y casi ni pude volver a abrir la puerta del baño para salir a dar con mi novio. Le conté lo que me había pasado pero él me dijo que ya estaba viendo muchas películas de terror y me estaba trastornando toda…
Esa misma noche cuando llegamos de la cena, pude ver que la madre de mi novio estaba en su cuarto viendo la tele, yo muy astada me dirigí hacia ella para poder contarle lo que me había pasado y pedirle algún consejo. Cuando se lo conté note como ella me miraba con mucha atención y con un poco de miedo en su cara…
-Nada tati eso es seguro que estabas muy cansada esa noche y tuviste una pesadilla…solo eso tranquila.
-Será…-dije yo con una voz un tanto de decepción.
A la mañana siguiente todo fue como el día anterior y no e pasó nada…pero el anochecer…
Estábamos mi suegra y yo haciendo la cena y ella es toda una cocinera y como tal tenía muchos libros de cocina en una estantería de su cuarto, cuando yo ya había terminado de pelar las papas me dijo:

-Tati, acércate a mi cuarto y búscame el primer libro que esta en la primera estantería.
-Vale, voy…-le respondí.
Al llegar a la habitación pude sentir un frío intenso que me recorría todo el cuerpo…me calenté los brazos para darme un poco  más de calor…al llegar a la estantería pude ver el libro…pero o estaba en la estantería sino en el suelo…me agaché para poder recogerlo, cuando ya lo tenía pude sentir que alguien me tocaba la mejilla derecha…
Yo asustada solté el libro y se calló a suelo, yo no quería darme la vuelta…pero tenía que salir de allí de alguna manera…al darme la vuelta…allí estaba él…
Un hombre mayor me miraba y a la vez que esa mirada penetrante me miraba…señalaba con una mano hacia a fuera…yo me quede sin habla… cuando me quise dar cuanta mi novio estaba dentro de la habitación…
-Tati y ¿el libro?
Yo muy asustada corrí hacia él y le conté lo que había pasado…Desde ese entonces todavía me siente observada en la casa de mi novio…no voy a ninguna parte de la casa sin que este él…y de vez en cuando sigo teniendo ese terrible sueño…

La presencia del tablero



Todo comenzó hace ya unos cuantos años, soy la mas pequeña de 4 hermanos no recuerdo muy bien yo tendría unos 5 años , cuando mis hermanos decidieron hacer el vaso querían contactar con mi abuelo. Yo no entendía nada pero sabia que no era bueno porque lo hacían a escondidas de mis padres. A mi me mandaban a la cama pero no les quedaba otra que dejarme en la sala con ellos, o papa se enteraría de todo. 

Estuvieron semanas, todas las noches colocaban las letras, los números, 4 cruces, el si y el no, el vaso y colocaban el dedo en la orilla del vaso imaginaros, yo estaba flipando no entendía aquello el vaso se deslizaba de un lado a otro y mis hermanos diciendo, "lo moviste tu" la otra contestaba, "yo no" aquello parecía un circo, hasta que una noche de repente vimos como se iluminaba toda la sala y una ráfaga de aire nos atravesaba el cuerpo, mis hermanos chillaron y yo me deje orinar encima, luego quisieron dar una explicación ha lo que pasó en la sala pero no la había... y nos acostamos. Al día siguiente no hablaron de aquello solo oí decir a mis hermanos que ya no lo harían mas pero ya era tarde, estaba en casa.

 A los pocos días por la noche cuando ya dormíamos empezamos a oír pasos que se acercaban a las habitaciones, una respiración agonizante, nos tapábamos con las sabanas y sabíamos que estaba ahí a nuestro lado, otras veces las puertas se habrían de golpe de forma violenta imaginaos los 4 hermanos chillando a las tantas de la mañana y metiéndonos en la habitación de mis padres noche tras noche. Mi padre se entero de todo se lo contaron, pero no nos creía nos decía que estábamos soñando, ¡que casualidad los 4 soñábamos lo mismo!. A si estuvimos meses, a veces cuando nos levantábamos las sillas del comedor estaban todas descolocadas, eran fechas navideñas y solíamos decorar todo el techo con guirnaldas y demás adornos, al día siguiente los adornos estaban encima de la mesa, unos encima de otro bien apilados y como siempre mi padre nos decía "eso fueron ustedes" ,le decíamos "que no" y nos mandaba a callar; no nos creía. Una vez recuerdo que mi padre me mando a su habitación a por sus gafas y cuando entre vi a un hombre gordo con barba en la cama, no chille no pude me quede paralizada salí corriendo y se lo dije a mi hermana....

A los pies de la cama


Era una  mañana de un viernes, me desperté sudando…había tenido una pesadilla…no me acuerdo cual fue aquella pesadilla pero sé que esa noche no pude a penas dormir…
Ese mismo día tuve que ir a casa de mi abuela para llevarle unas cosas, cuando me fui a cambiar de ropa pude ver que había unas marcas en el suelo de mi cuarto, no les presté mucha atención y seguí con lo que estaba haciendo. Legué a casa de mi abuela y estuve varias horas en su casa, ya que hacía tiempo que no la iba a visitar… 

Esa misma tarde cuando llegué a mi casa no había nadie en ella, me extrañé un poco por que nadie me había dicho que iban a salir. Me puse cómoda y fui hacia la cocina para poder hacer un sándwich de jamón y queso, luego me puse a ver la tele en el sofá. Ya estaba muy cansada de haber caminado tanto cuando fui a casa de mi abuela por lo que decidí ir a mi cuarto a dormir me, en lo que estaba subiendo las escaleras, me pareció ver por el rabillo del ojo una sombra pasar por el salón de mi casa… me giré rápidamente para ver lo que creía que había visto…pero no vi nada…así que baje al salón para ver si mi madre y me hermana habían llegado.
-¿Mamá?... ¿Tati?...-al no obtener respuesta ni de mi madre ni de mi hermana decidí seguir subiendo hacia mi habitación. En lo que llegué a mi cuarto me sentía muy rara, como si alguien me estuviera observando desde algún punto…apagué la luz…y me dispuse a descansar pero en cuanto cerré los ojos para ya por fin quedarme dormida, sentí un fuerte golpe en el salón de casa…

Me levante, busque el teléfono para saber la hora y pude ver que eran as 3 de la madrugada, ya mmi hermana estaba en el cuarto durmiendo, no me había dado cuenta cuando llegó. Salí de la cama…y todo estaba muy oscuro daba una sensación muy atemorizadora…no quería bajara al salón…pero quería ver si la gata había entrado dentro de casa, ya que mi madre no le gusta que la gata duerma dentro de ella. Yo medio adormilada me dispuse a bajar en ese omento hacia el salón…cuando ya estaba apunto de bajar…sentí que alguien me agarraba del brazo…

-¿Ata, a donde vas? – me dijo me madre con la voz ronca de haberse acabado de levantar.
-Eh…nada iba al baño…pero ya no tengo ganas me voy a la cama…
-Vale- respondió mmi madre.
Acto seguido yo tal y como le había dicho a mi madre me fui a la cama. Aquella mañana todo fue con normalidad no hubo novedades, todo era normal. Esa misma noche cuando ya estábamos mi hermana y yo en la cama, hablábamos por que ninguna podíamos dormir.
-Mañana tengo que ir a clases y no tengo muchas ganas…
-¿Y eso?...- me respondió mi hermana.
-Tengo un examen de economía y no tengo ganas de hacerlo pero tengo que hacer… -en ese momento pudimos escuchar las 2 unos pasos que estaban subiendo las escaleras…
-Mama esta durmiendo ¿no?-le dije yo a mi hermana.
-Creo que si…
-¿Mamá?... ¿eres tú?-al no obtener respuesta las dos nos asustamos, yo me levante para ir rápido a cerrar la puerta de nuestro cuarto. Cuando la pude cerrar, y ya me estaba dirigiendo hacia mi cama, la puerta se abrió sola…las 2 nos asustamos mucho y yo fui a mi cama muy rápido y me tapé con la manta hasta la cabeza…
Al poco tiempo de haberme  quedado dormida sentí como alguien me tiraba de los pies…yo muy asustada me levante de un salto  y e quedé observando la habitación pero no pude ver nada extraño…salvo al final de mi puerta…que pude ver como una sombra negra con forma de hombre bajaba las escaleras…
Al día siguiente no se lo conté a nadie no quería que me tomasen por loca, así que decidí no decírselo a nadie.

En la noche yo estaba en mmi cuarto con mi hermana ya nos disponíamos a dormir, yo estaba un pelín asustada por lo de la noche pasada, pero me dije a mi misma que había sido una pesadilla para así poder dormir y no pasar mala noche. Estaba durmiendo cuando de repente sentí de nuevo que alguien me cogía de los pies…pero esta vez me desperté a tiempo y mire hacia a fuera y pude ver la sombra de un hombre…no lo pude distinguir muy bien…pero cuando este ser se iba pude ver como se giraba lentamente hacia nuestro cuarto y mirándonos levantaba un dedo y se lo ponía en la boca a la vez que hacía un ruido…
-Shhhhhh…..
Eso fue lo que pude escuchar y después grité tan fuerte que todas en mi casa se levantaron…
Desde ese entonces en mi abuela me dijo que rezara el padre nuestro cuando me volviera a sentir desprotegida…y desde entonces lo hago y no ocurre nada parecido…